El presente texto biográfico, así como todos los expuestos en este blog, están convenientemente inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual de la Junta de Andalucía.
7º Capítulo: El Ciudadano Particular (3ª Parte)
Vivía en estos tiempos la familia en el número veintiocho de la madrileña calle de Leganitos, segundo piso, donde nacieron sus hijos Agustina -1892/1988-, José -1895/1899- y Antonio -1896/1936-. A esta residencia llegó carta de fecha Julio de 1897, estando el en la Campaña de Cuba, la triste noticia de la muerte de su hermano Enrique cuando este volvía a la Península a disfrutar de un permiso, pues se alistó como voluntario para combatir contra los independentistas filipinos. Parece ser que la causa de la muerte fue una enfermedad tropical y esta sucedió en el barco que le traía de vuelta, siendo su tumba el mar.
Este Enrique llevó una vida un poco bohemia y un tanto aventurera y era de carácter fogoso, tanto que no dudó en alistarse como voluntario no solo en la Campaña de Filipinas, sino que antes también fue voluntario en Cuba, isla en la que se encontraba buscándose la vida cuando estalló la guerra, alistándose en el primer Escuadrón de Voluntarios y donde obtuvo, aparte de varias cruces, la medalla Laureada de San Fernando, pensionada, por una acción valerosa. Antes de esto, siendo estudiante de medicina, también se alistó voluntario como individuo de la Cruz Roja en la Guerra de Melilla de 1893, donde participó en los violentos combates que en esa campaña tuvieron lugar, entre los que destacan los tres días de sitio que los rifeños pusieron al fuerte de Cabrerizas Altas, en el que quedaron encerrados alrededor de mil hombres, de los cuales murieron cuarenta y uno y resultaron heridos ciento veintiuno. Obtuvo la Medalla de Oro.
Una vez vuelto Antonio de la Campaña de Cuba, como ya hemos comentado antes, se enfrentó al consejo de guerra y una vez indultado tuvo un lance de honor con un Capitán, relacionado con el caso que le llevó al citado Consejo de Guerra. El caso es que el primero de Junio de 1901 y a las afueras de Guadalajara tuvo un duelo con sables con el Capitán D. Juan de Pavía. En el campo del honor se presentaron, por un lado, Antonio con sus padrinos, el Comandante Sr. Guajardo y el Sr. D. Guillermo Vienne y, por el otro lado, el Capitán Pavía con sus padrinos, los Sres. D. Ramón Fernández de Córdoba y D. Antonio de Santa Cruz.
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| Espadachín |
Los duelos estaban terminantemente prohibidos y este en particular se presentó como que estaban probando unos sables, con la mala fortuna que hubo un herido y la feliz circunstancia de la presencia “casual” de ambos doctores. De haberse sabido le hubiera caído una buena al vencedor o a ambos. Fue sonado, porque ambos Capitanes eran conocidos en la ciudad -pertenecieron al Colegio de Huérfanos de Guadalajara- y el suceso apareció publicado en la prensa local y la de Madrid.
Como dijimos sobre su mujer, esta era una entusiasta del teatro y como parte de la vida social que ambos hacían estaba el acudir a las representaciones que miembros de la alta sociedad madrileña daban en sus casas, por lo que no era raro que en la prensa de la Villa y Corte se nombrara al matrimonio Zuzuarregui - Sotto Clonard como asiduos concurrentes tanto a estos eventos como a las funciones que se daban en los teatros públicos. A la vez continúa con su actividad pictórica, produciendo lienzos de buen acabado y depurada técnica, destacando -como desde el principio- los de temática militar, aunque, no obstante, tocando otros temas como las marinas, los retratos, escenas de vida cortesana,… Era mucha la vida cultural que se desarrollaba en esa familia.
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| Frutas y Violín |
Alrededor de 1911 conoce a un joven llamado José de Laguno y Cañas, cubano hijo de hacendado cántabro, natural de la ciudad de Baracoa y que trabajaba como economista en la sección de extranjería del Banco Hispano Americano, en Madrid. Este joven dinámico, moderno, que dominaba a la perfección el francés y el inglés, elegante y muy introducido en los mejores ambientes de la Villa y Corte le fue presentado por su hija, un día, como su novio formal, el que andando el tiempo se convertiría en su marido por medio de cristiano matrimonio celebrado en la madrileña Parroquia de San Manuel y San Benito, el cinco de Mayo de 1916. Fue ese un día feliz para Antonio, pues ya se veía rodeado de nietecillos correteando y revoloteando por entre el y Maria delos Ángeles, su mujer.
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| La guitarra y el abanico |
“Confortado con los auxilios de la religión, ha fallecido en esta Corte el Ilustrísimo Señor Don Antonio de Zuzuarregui y Flórez, Coronel de Caballería, condecorado en diversas ocasiones por méritos de guerra.
El Coronel Zuzuarregui era considerado en el Ejército como uno de los jefes de más prestigio. Su caballerosidad, su abolengo ilustre y su afable trato, habíanle granjeado grandes respetos y simpatías en todas las clases sociales.
A la familia del finado, especialmente a su distinguida Señora Doña Maria de los Ángeles de Sotto Clonard y Aguilar y a sus hijos, enviamos nuestro sincero pésame”
De su obra pictórica, lamentablemente es poco lo que se conserva en casa de sus nietas, apenas siete cuadros: “Soldado en reposo” -1886-, “Los caballos” -1887-, “El violinista y la doncella”, “Soldado esperando”, “Autorretrato” -1899-, “Guitarra y abanico” y “Marina”, óleo de la playa de un pueblo costero. Además, también tenemos imagen de un cuadro que se encuentra en Madrid, en casa de los padres del señor don Álvaro Checa Calvo y que amablemente nos ha enviado la foto, y se trata de un cuadro cuyo bastidor tiene las dimensiones de 47 x 31 cmts. Pensamos que representa una casa mediterránea, quizás de la zona de Lorca, ciudad donde su madre tenía unas propiedades.
Así mismo, también tenemos conocimiento de “El herradero”, de 1891, y de un cuadro titulado “Guerrero musulmán”, el cual fue vendido por su hija y su yerno a un matrimonio estadounidense que se alojaba en el hotel que tenían aquellos en Marbella, en los años treinta del pasado siglo. También hay un dibujo a plumilla, que realizó en 1892 para un número extraordinario de la revista del Círculo de Bellas Artes de Madrid, revista titulada “A Colón” y que salió a la venta en Octubre de 1892.
Estas dotes pictóricas las heredaron dos de sus nietas, Isabel y María de Laguno y de Zuzuarregui,
reputadas pintoras, y sus bisnietos Jorge y César de Laguno Oviedo y Mariana O´Donnell de Laguno, que además de pintora es restauradora y galerista. Asimismo, es heredera pictórica de Antonio su tataranieta Victoria Olson O´Donnell, nieta de María y sobrina de Mariana.
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| "En la finca" |
Tuvo Antonio, que sepamos, cinco hermanos: Cruz Elvira -del primer matrimonio de su padre-, Amalia, Enrique, Luisa y Maria Natividad.
Fernando de Laguno Oviedo Málaga - 2011














