domingo, 30 de enero de 2011

EUCARISTÍA POR EL RITO ORTODOXO (UCRANIANO) (30-01-2011)





Hoy, domingo 30 de enero de 2011, he asistido a la celebración de la eucaristía por el rito ortodoxo que se celebra los domingos a las nueve de la mañana en la parroquia de Cristo Rey, en Ciudad Jardín.
Lo primero que me llama la atención es que todas las mujeres asisten al culto tocadas con un velo y la que no llevaba velo portaba un sombrero. Algunas, al entrar, tocan el suelo tres veces, santiguándose tres veces, una por cada vez que tocan el suelo.
Cuando entran al templo se dirigen, los fieles, a una mesita donde aparte de estampitas religiosas y devocionarios y similares, compran unas velitas que luego ponen encendidas en un velero que se haya próximo al altar. También, en esa misma mesa, toman un papel en el que escriben algo y se lo entregan a la persona, una mujer, que se haya al cargo de la mesita, papel que se ponen todos juntos y que luego se lo llevan a no se donde.
Las imágenes son los conocidos iconos y delante del altar, sobre un alto atril se haya un icono con la figura de Cristo, que al final del oficio los fieles pasan ante el besándolo.
Al comenzar el acto, el sacerdote, o pope, purifica el lugar por medio de un incensario, por todo el alrededor del altar y por todos los lugares donde se encuentran las imágenes y las Sagradas Escrituras, tras lo cual se ausenta. Todo el mundo está callado. El sacerdote sale poniéndose de espaldas al pueblo y besa las Santas Escrituras, empezando el pueblo a orar. Un coro de gente empieza a cantar y ya, coro y sacerdote, realizan toda la misa cantando.
Al principio del acto dos mujeres y dos hombres se ponen junto al altar, las mujeres portando unos estandartes y los hombres una vela cada uno y así durante toda la misa. Después el sacerdote pasea por todo el entorno del altar portando las Sagradas Escrituras y, después, con el sombrero quitado, se presenta ante los iconos del altar, besándolos, se santigua, se pone el sombrero y continúa con el oficio.
Todos los fieles se santiguan y se inclinan innumerables veces durante todo el oficio.
El sacerdote vuelve a usar el incensario mientras ora cantando, permaneciendo entretanto los fieles en silencio y después de un rato de oración por parte del sacerdote y respuestas de los fieles, el coro canta el aleluya, arrodillándose acto continuo los fieles. Es cuando el sacerdote canta la oración que, supongo, corresponde a la conmemoración de la Última Cena. En ese momento un grupo de mujeres se encuentra arrodillada ante el altar y el sacerdote. Tras esto habla este durante un buen rato, respondiendo de vez en cuando el pueblo, cantando, por supuesto y a los que más se oye es al coro, porque en general a los fieles se les escucha poco. El sacerdote, que se ha quitado el sombrero, se mueve mucho por el altar, supongo que acudiendo a cada icono a honrarlo. Mientras el coro y, supuestamente el pueblo, siguen cantando, siendo entonces cuando el sacerdote muestra los cálices, que están cubiertos con un pañito, creo que rojo, con una cruz bordada, mientras canta la oración estando durante ese momento los dos monaguillos delante de el con una vela cada uno. Continúan las oraciones mientras el sacerdote, nuevamente, purifica el lugar con el incensario a la vez que suena una campanilla, permaneciendo mientras tanto los fieles de rodillas y el sacerdote de espaldas a este. En esos momentos es cuando se produce la transustaciación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, arrodillándose y postrándose ante el altar el sacerdote. Tras esto nueva purificación por medio del incensario, se canta algo que me pareció debía ser el Gloria, tras lo cual nuevamente los fieles se ponen de rodillas. Delante del altar hay una celosía con tres puertas y en ese momento se corren las cortinas de cada puerta, y se vuelve a entonar el aleluya. Se produce el silencio durante unos momentos, rotos por los cantos de las oraciones a la vez que se descorren las cortinas y antes de dar la sangre de Cristo –creo que es eso lo que se hace, estaba lejos del altar- el sacerdote da una alocución.
Tras tomar la sangre de Cristo los fieles besan el cáliz. Luego oraciones y nuevamente se purifica el lugar con el incensario. Después, con los cálices, da una vuelta por el altar y los deposita en una mesa. En ese momento es cuando una mujer con una vela y otra con una canastilla pasan haciendo la colecta. Mientras el sacerdote se pone el sombrero y comienza la parte final de la misa, momento que se aprovecha para que un par de niños se paseen por entre los fieles, uno portando una vela y otro portando una canastilla con trocitos de pan, que toman los fieles y, santiguándose primero, se lo toman: debe ser el Cuerpo de Cristo.
Una vez finalizado el oficio y como colofón, el sacerdote está durante un rato dando una alocución, supongo que será una especie de homilía, tras la cual se dirige al altar, besa la imagen de Cristo, traspasa la celosía, se cierran las cortinas y la gente empieza a desfilar ante el atril donde se halla un icono de Cristo, ante el cual se santiguan y luego besan. Luego se acercan a la imagen de la Virgen con el Niño, oran y luego se van, cada uno a su lugar, bien solos, bien en grupos.
Como curiosidad decir que están llegando fieles prácticamente a lo largo de todo el culto o, bien, marchándose a lo largo de el. Es de destacar también el respeto y educación con el que se conducen durante todo el oficio, atendiendo y santiguándose durante todo el tempo que dura; no se escucha sonar ningún teléfono y los niños -pocos- no dan la lata. En general, todos van muy bien vestidos y cuando hablan entre ellos lo hacen en voz muy baja, con lo cual no molestan, así como no están tosiendo todo el rato ni haciendo ruidos innecesarios. Es una pequeña comunidad, calculo que habría alrededor de cuarenta o cincuenta personas. Los monaguillos, uno mayor que el otro, usaban vestiduras apropiadas para el caso, con bordados y colores. Toda la comunidad es de raza blanca, habiéndolos rubios y morenos
Parece ser que durante el ritual, aparte del ucraniano, se emplea también el griego. Dura el oficio poco más de una hora.
Sigo pensando que las Iglesias cristianas deberían dejarse de tonterías y empezar a culminar el proceso que conduzca a la unión de todos los cristianos y después adaptarse a la realidad social del mundo cristiano, de los ciudadanos de a pie. Es la única manera de hacer frente a la decadencia occidental, al socialismo y al peligro musulmán, que –tiempo al tiempo- acabará por robarnos la libertad, eslavizarnos y exterminarnos, pues odian a los cristianos y no van a parar hasta borrarnos de la faz de la Tierra.

jueves, 20 de enero de 2011

Teniente General D. Serafín Mª. de Sotto y Abach, conde de Clonard y marqués de La Granada


  
Serafín Mª. de Sotto Abach, General de Brigada (con autorización del Museo de Ejército)

 1- Aquí os presento este cuadro que se haya expuesto en el Museo del Ejército, sito en el Alcázar de Toledo y aparece retratado como General de Brigada de los Ejércitos Nacionales. En este momento ya es conde de Clonard y marqués de la Granada.


Serafín Mª. de Sotto Abach, Teniente General (con autorización del Museo del Ejército)
                                             
2- Este otro cuadro está realizado por el pintor gaditado Sr. D. Javier de Urrutia Garachitorena. Se encuentra depositado y expuesto al púbico en el Museo del Ejército, sito en el Alcázar de Toledo, y en el encontramos a Don Serafín como Teniente General de los Ejércitos Nacionales, con mando de Capitán General de Andalucía. Años después sería Ministro de la Guerra e incluso Presidente del Gobierno.

NOTA: 

Gracias al comentario del actual Señor Conde de Clonard, se ha rectificado la graduación militar que tenía Don Serafín en este cuadro, pues le teníamos puesto como Mariscal de Campo cuando en realidad aparece como Teniente General.